No le cortaron el pelo por ser gorda
Era el martes 20 de julio, el Día del Amigo. Natalia Farías, de 32 años, quería estar a tono con la ocasión, quizás , y decidió cambiarse el look. Por eso se dirigió a la escuela de peluquería “Burgos” ubicada la calle Alberdi entre Alvarado y Urquiza, en el barrio Policial, de Salta, pero no la quisieron atender por ser gorda. La joven hizo una denuncia por discriminación ante el INADI y en la Comisaría 1.
“Fui con un turno que me había dado mi hermana que estudia en ese instituto, pero cuando me acerqué a la caja para pagar el dueño, Héctor Burgos (de 70 años), me dijo que ellos no daban turnos y que era por orden de llegada. Le expliqué que mi hermana me esperaba para cortarme el pelo, pero él insistió en que esperara. Entonces la hice llamar y mientras la aguardaba llegaron dos chicas muy sonrientes y él las hizo pasar al salón de inmediato. Me sentí molesta y me acerqué para preguntarle cuál era el problema, por qué a ellas las había hecho pasar y a mí no. El hombre se molestó, me trató de ‘atrevida’ y me dijo que no me iban a atender porque ‘vos no entrás en el sillón’ y me trató de ‘gorda chota’. Mi hermana trató de hablarle, pero no la escuchó. Yo entré en una crisis de nervios y me largué a llorar, fue una situación difícil, nunca me había pasado algo así”, le dijo la damnificada al Diario El Tribuno de Salta.
La chica es soltera y trabaja como administrativa en la Fundación Padre Martearena en el Centro Cristiano de Salta. “Sé que soy gorda, pero nunca me trataron así, por eso decidí denunciar a este hombre. Las acciones legales ya comenzaron y mañana (por hoy) tengo que ir a notificarme de cuál es el juez que se hizo cargo de la causa”, cerró Farías.
Por su parte, el peluquero se defendió: “Aquí se atiende a la gente por riguroso orden de llegada. Nuestros precios, por ser una escuela, son bajísimos y por eso viene mucha gente y a nadie se le da turno por teléfono. Además, a veces hay tantos clientes que tengo que decirles que vuelvan más tarde. Se enojó porque quería un trato preferencial”.