Mutilación genital femenina, un mal que afecta 150 millones de niñas
Si pensabas que la violación sexual era lo peor que le podía pasar a miles de niñas alrededor del mundo, debes aprender sobre la mutilación genital por la que millones pasan.
En palabras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 150 millones de mujeres son mutiladas de sus genitales. Cada dia, más de 8 mil niñas sufren de amputación genital.
La “ablación faraónica” es la práctica de la mutilación genital femenina practicada entre cristianos, cópticos, judíos y practicantes de religiones paganas, sobre todo entre musulmanes. Se cree que tiene origen en las atribuciones atribuidas a Mahoma, el eje del mal islamico.
Aproximadamente en 28 países de África se lleva a cabo esta práctica. La tradición existe desde hace miles de años y es una de las más brutales. Quienes llevan la actividad a cabo utilizan desde hojas de afeitar, pedazos de vidrio o hasta tapas de latas de conservas. Eliminan los labios exteriores y/o interiores así como el clítoris. Las mutiladoras tienen mucho prestigio y ganan mucho dinero.
El proceso finaliza cerrando la vagina para que haya un control total de la sexualidad femenina. No utilizan ningún medicamento para estilizar ni anestesia alguna.
Las consecuencias son para toda la vida. Aparte de un trauma muy grave, las mujeres mutiladas pueden tardar hasta 30 minutos en orinar, la menstruación les dura hasta dos semanas, sufren de infecciones como cistitis y adnexitis, todo esto puede provocar esterilidad. Con esta mutilación, la mortalidad infantil aumenta hasta un 55%.
En la noche de bodas, si la abertura vaginal es muy angosta para tener relaciones sexuales, una mutiladora o incluso el propio esposo utiliza cuchillos o tijeras provocando lesiones en el intestino o la vejiga.
Varios han luchado por erradicar esta cruel práctica pero es poco probable que deje de ser ejercida ya que es una tradición muy inculcada. Muchas mujeres, aun cuando sufrieron el terrible dolor, obligan a sus hijas a ser mutiladas. Pero no todo es negativo, hay mutiladoras que han dejado la práctica para ser formadas y convertirse en parteras. ¡Aún hay mucho por qué luchar!




















